INERTE
Seis de la mañana, mantengo la mirada fija en mi taza de café y pienso en mi rutina.
Ir al colegio, volver a casa, almorzar, bañarme, volver al colegio, regresar a casa, hacer mi tarea, cenar, bañarme, dormir. Volver a empezar. De eso se trata, de hacer cada día lo mismo, excepto los fines de semana donde tardaba más en despertar y no iba al colegio, pero en fin todo era igual, me dominan los horarios, me rigen las costumbres y yo solo me apego a la rutina que de aluna forma me da paz, una zona de confort perfectamente delimitada.
No hay tiempo para nada más, lo cual es bueno, evito pensar, sentir y sobre todo recordar, trato de estar ocupada así no tengo tiempo de extrañar.
Veo mi vida pasar frente a mis ojos, día tras día pero yo solamente me dedico a ser un espectador, siento como si nada me tocara, a veces creo ver mi cuerpo desde a fuera, inerte, totalmente muerta en vida.
Un día te dije "Si a vos te pasa algo, yo me muero" y fue exactamente lo que paso, no pude congelar mi vida en el momento en que te perdí pero si me congele yo, me fui justo con vos, dejaste este cuerpo vacío, te llevaste toda emoción.
Menos una.
El dolor.
Convivo con el, hasta hay días que parece no estar tal vez sea porque me acostumbre a sentirlo, pero hay otros en los que realmente me recuerda que estoy viva, que estoy en agonía.
Algunas veces desaparece, cuando disfruto con amigos o hago algo fuera de la rutina, cuando intento vivir mi vida pero vuelve aún más fuerte me rompe, una y otra vez, metiendo en mi cabeza una voz que hace que me sienta egoísta de vivir todo lo que vos no podes. Entonces me lamento y vuelvo a la rutina, a vivir una vida estando inerte en este cuerpo.
Me mata penar que el mundo sigue sin vos, intento detenerme para que al menos mi vida no continué sin la tuya pero resulta imposible porque aunque me fui con vos una parte de mi sigue acá, la que sufre, la que no tiene paz.
Me aferro a tus recuerdos, a nuestros momentos, al sonido de tu risa, a tu perfume, a tus frases, a tus caricias, me aferro con todas mis fuerzas porque tengo miedo a soltarte, a perderte, a olvidarte.
Los años me pasan por encima y no se cuanto tiempo pueda sostenerme de tus recuerdos, me desgarra pensar en el día en que tu voz no sea clara o me equivoque en tus frases, ya casi son tres años de que te fuiste y todo sigue intacto, desde el dolor hasta los recuerdos pero me invade el miedo, quisiera seguir inerte para no perderte.
Micaela Caballero.
Comentarios
Publicar un comentario