INERTE
Seis de la mañana, mantengo la mirada fija en mi taza de café y pienso en mi rutina. Ir al colegio, volver a casa, almorzar, bañarme, volver al colegio, regresar a casa, hacer mi tarea, cenar, bañarme, dormir. Volver a empezar. De eso se trata, de hacer cada día lo mismo, excepto los fines de semana donde tardaba más en despertar y no iba al colegio, pero en fin todo era igual, me dominan los horarios, me rigen las costumbres y yo solo me apego a la rutina que de aluna forma me da paz, una zona de confort perfectamente delimitada. No hay tiempo para nada más, lo cual es bueno, evito pensar, sentir y sobre todo recordar, trato de estar ocupada así no tengo tiempo de extrañar. Veo mi vida pasar frente a mis ojos, día tras día pero yo solamente me dedico a ser un espectador, siento como si nada me tocara, a veces creo ver mi cuerpo desde a fuera, inerte, totalmente muerta en vida. Un día te dije " Si a vos te pasa algo, yo me muero " y fue exactamente lo que pa...