Los culpables son ustedes.

Los culpables son ustedes.

27 de Junio del 2020 

Llaman al estrado a la acusada para dar su declaración, las cámaras la apuntan, persiguen su silueta tratando de evitar las cabezas de aquellos que observan sentados, algunos espectadores observan al jurado, quienes dejan poco que esperar, se podía sentir como tantos ojos de este grupo la juzgaban a cada paso que daba, otros tantos, simplemente miraban con pena.
Al llegar a su lugar se sienta, rápidamente le acercan el libro y comienza.
-¿Jura decir la verdad y nada más que la verdad?- pregunta el guardia, debo admitir que esta pregunta siempre me resultó un tanto ilógico, después de todo no tienen otra opción, de mentir sería delito y de no jurar también, en fin me resulta difícil no divagar ante las cosas que no entiendo.
-Lo juro- responde con voz tenue la acusada.
-Puede comenzar- otorga la honorable jueza, sentada por encima de todos al fiscal.
-¿Puede señorita repetir una vez más como se declara ante la acusación de homicidio en primer grado?- la voz del fiscal era firme pero despiadada, como una serpiente venenosa que espera el momento justo para saltar sobre su presa para inyectarle su veneno, no estuve en muchos juicios pero las películas me hacen creer que todos se oyen igual.
-Ino...Inocente señor- titubeó, sin embargo toda la sala murmuró sin un solo tambaleó.
El ruido del martillo de la jueza al grito de "¡Silencio en la sala!" Fueron suficientes para apaciguar el murmullo.
-Prosiga- ordena la jueza al fiscal.
-Le recuerdo que se encuentra bajo juramento- zicea la serpiente  - tengo en mi poder una copia de su declaración por escrito de los sucesos ocurridos el día primero del mes de Marzo de este año, en ella usted declara haber causado una laceración a la víctima en el pene, ¿es cierto?
-Si, es cierto- desvia la mirada al piso, se pueden ver sus manos temblar incluso desde lejos.
-Entonces, ¿también es verdad que en su declaración escrita usted aseguró haber apuñalado en el cuello con unas tijeras de podar a la víctima?
-Si, es verdad.
-Admitió por escrito haber matado a la víctima con unas tijeras de podar...
-Objesion su señoría- hace presencia el abogado defensor.
-A lugar- concuerda la jueza -remítase a las preguntas señor- ordena.
-Si su señoría- casi se puede apreciar su sonrisa que acompaña al timbre de su voz- Entonces señorita ¿ por qué se declara inocente luego de asegurar haber apuñalado a la víctima?
Hubo un minuto de silencio, aunque como un espectador más de este suceso no conozco las reglas de esto, puedo decir, que si fuera un juego y en este existieran reglas, esa pregunta sería considerada trampa o sucia, porque al menos así se sentía.
Por primera vez desde que bajo la mirada la acusada volvio a levantarla, pero esta vez era diferente, parece que también sintió el veneno de aquella pregunta y en sus ojos había una chispa, no puedo definir si era ira o dolor, tal vez ambas.
-Me declaro inocente señor porque lo único que hice fue defenderme, en ese papel que ostenta tener en sus manos también dice como su "víctima" me golpeó, me aplastó las piernas con sus rodillas mientras me tenía en el piso e intentaba quitarme la ropa, también cuento como me apretó la nariz tan fuerte hasta hacerme gritar y así conseguir que abra la boca para introducir su...-traga saliva evidentemente en un intento desesperado por no quebrarse ante el nudo en su garganta o tal vez las ganas de vomitar- pene y es en ese momento que lo muerdo tan fuerte como pude, para poder sacarlo de arriba mío y correr, puede leer también que logre lo primero, sin embargo aunque estaba ese hombre sangrando yo no pude abrir la puerta del garage en mi desesperación y él alcanzó a tomarme del cabello y jalar tan fuerte, que casi pude sentir que se me desgarró el cuero cabelludo pero pude tomar el primer objeto que tenía a mi derecha, en una mesa  con objetos que preparo para usar contra mi, eran las tijeras de podar, gire hacia él con las tijeras y lo apuñale, no esperaba darle en el cuello, solo quería poder lastimarlo lo suficiente para huir, no pensé en matarlo, no como el penso en violar de mi tanto como para preparar toda una mesa con objetos sexuales y otros más, como esas tijeras...
-Objesion su señoría esta divagando- dice el fiscal nervioso y un poco atónito.
-A lugar, responda la pregunta señorita- dice la jueza luego de una inhalación profunda. 
-¿Por qué me declaro inocente? Me declaro inocente señor porque yo no tuve intención de matar a nadie, solo quise defenderme, me declaro inocente porque los culpables son ustedes...-esta vez es ella quien juzga con la mirada a cada uno de los jurados y presentes- quienes se sientan aquí y me apuntan con el dedo, me llaman asesina, llaman a mi abusador "víctima" como si fuera un pobre inocente, no digo que mereciera esa muerte, pero yo no merezco ser juzgada por no dejar que me destruyan, los culpables son ustedes que le hacen creer a aquellos dementes que pueden salir a la calle a tomar a cualquier mujer y serán considerados mártires, si ellas se defienden, los malditos culpables son ustedes.



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